La Noche de las Maravillas: cuando Miravalle se convirtió en un cuento

No queríamos presentar Miravalle. Queríamos que quienes vinieran la vivieran como un cuento. Así nació La Noche de las Maravillas.

Por Equipo Miravalle
16 septiembre 2026 8 min de lectura
El Conejo Blanco, con su reloj de bolsillo, recibiendo a los invitados en La Galería de Finca Miravalle

El Conejo Blanco esperaba en La Galería, reloj en mano, para entregar el primer objeto del recorrido

Era miércoles, 9 de septiembre. A las ocho de la tarde abrimos las puertas de Miravalle a empresas, agencias y wedding planners. La invitación solo pedía dos cosas: venir en business casual y traer un poco de imaginación.

Era la presentación del nuevo Miravalle bajo la dirección de Grupo Life Gourmet, y podíamos haberla hecho como se hacen casi todas: bienvenida, paseo por los salones con alguien recitando aforos y un cóctel al final. Preferimos que nadie tuviera que imaginarse cómo queda un evento en la finca. Montamos uno de verdad.

Elegimos Alicia en el País de las Maravillas como hilo conductor. Cada espacio se convirtió en un capítulo del cuento y los invitados tuvieron que recorrerlo para descubrir la historia. Este es el recorrido que diseñamos, parada a parada, y las ideas que cualquier empresa puede llevarse para crear un evento memorable.

  • 7paradas en el mapa del recorrido
  • 3objetos: llave, naipe y rosa
  • 36elaboraciones en la minuta
  • 1viaje a Oporto sorteado al final

¿Por qué tematizar un evento en lugar de presentarlo?

Porque una historia da sentido al recorrido. Cuando el invitado sabe que en la siguiente sala le espera un personaje, avanza. Cuando tiene una misión, conversa. Y cuando cada espacio representa un capítulo distinto, recuerda el conjunto, no solo el final.

Un tema bien elegido también simplifica muchas decisiones. La señalética, el vestuario del equipo, la decoración, los nombres de los platos o el regalo de bienvenida dejan de diseñarse por separado. Todo responde a una misma pregunta:
¿Esto tendría sentido dentro de la historia?

Si no sabes adónde vas, cualquier camino puede llevarte allí, pero solo consiguiendo tres objetos podrás abrir las puertas de Miravalle.

Texto del mapa que recibía cada invitado
Parada 1 · Check-in

Check-in: atraviesa la cerradura

La historia empezaba antes de cruzar la puerta. La primera instrucción del mapa era clara: «Comienza tu aventura junto a Alicia y atraviesa la cerradura». Así que eso fue exactamente lo primero que encontraron los invitados: Alicia esperándoles en el check-in y la sensación de que la realidad acababa de quedarse fuera.

Ni siquiera la señalética seguía las reglas habituales. Nadie era dirigido hacia un aparcamiento o una recepción. Las indicaciones invitaban a seguir al Conejo Blanco, a buscar La Galería o, simplemente, a preguntarse: «¿O era por allí?». Desorientar, por una vez, formaba parte del juego. El propio mapa lo advertía: «No te fíes de todas las flechas. Algunas pueden confundirte».

Dos actores caracterizados como soldados de la baraja reciben a los invitados en la entrada de Miravalle
Actriz caracterizada como Alicia junto a los carteles de dirección del jardín

Los soldados de la baraja en la puerta y Alicia en el camino hacia La Galería.

Para tu evento La señalética no solo sirve para indicar el camino. También puede marcar el tono de todo lo que está por venir. Cuando habla el mismo lenguaje que el evento, cada cartel se convierte en una parte más de la experiencia.
Parada 2 · La Galería

La Galería: «La Madriguera del Conejo Blanco»

El cartel de la entrada de La Galería ya daba la primera pista: «La Madriguera del Conejo Blanco. Por aquí comienza el viaje». Al cruzar la puerta esperaba el Conejo Blanco, reloj en mano. El mapa era claro: seguirle para conseguir la primera pieza del recorrido, una llave.

Dentro, cada detalle hablaba el mismo idioma. Relojes bajo campanas de cristal, chisteras convertidas en centros de mesa y flores saliendo de ellas como si acabaran de crecer. El primer bocado tampoco era casual: un macaron con la inscripción «Eat me», relleno de foie y manzana, que daba comienzo al recorrido gastronómico igual que en el cuento empezaba la aventura.

Espacio
La Galería · 380 de pie, 220 sentados
Personaje
El Conejo Blanco
Objeto
Una llave
Bocado
Eat me: macaron de foie y manzana
Cartel de bienvenida a La Noche de las Maravillas, con marco dorado, reloj y as de corazones
Reloj antiguo bajo una campana de cristal como centro de mesa en La Galería
Macarons blancos con el monograma de Miravalle

El espejo de bienvenida, los relojes de las mesas y los macarons con el monograma de la finca.

Paradas 3 y 4 · El Atrio

El Atrio: «La Fiesta del Té del Sombrerero Loco»

«Toma asiento, el té está servido». Así recibía El Atrio a los invitados, convertido por una noche en la merienda más famosa de la literatura. Manteles de toile rosa, flores desbordando las mesas, teteras de plata, torres de macarons y una puesta en escena que invitaba a sentarse, aunque nadie tuviera prisa por hacerlo.

Arriba, en el salón, no se entregaba ningún objeto. En la hora del té solo se avisaba de que, siguiendo el mapa, el Sombrerero Loco esperaba en el jardín con la siguiente pieza del recorrido. Mientras tanto, el cóctel seguía con una estación de showcooking inspirada en la escena del té, donde un bikini trufado de cecina y queso brie o un mollete con queso comté y salsa tatemada se preparaban al momento.

Espacio
El Atrio · 420 de pie, 270 sentados
Escena
La Fiesta del Té del Sombrerero Loco
Objeto
Un naipe, abajo en el Jardín del Atrio
Estación
Entrepanes y Maravillas, con showcooking
El salón de El Atrio montado para la fiesta del té, con manteles de toile rosa y centros de flores
Árbol dorado de macarons entre flores en la estación de té
Camarero sirviendo té con teteras de plata
Invitadas con tazas de té en la estación de El Atrio

Toile rosa, plata y macarons: la fiesta del té, montada en El Atrio.

Y después, el Jardín del Atrio

Del salón se bajaba al jardín, y el recorrido cambiaba de ritmo: un paseo entre flores, lámparas de cristal suspendidas de los árboles y una nueva escena del cuento al aire libre. Allí, un equipo de floristas creaba tocados naturales para los invitados, uno a uno, como parte de la experiencia.

Allí estaba también el Sombrerero Loco, mezclado con los asistentes y entregando el naipe, la segunda pieza del recorrido. Acabó convertido, casi sin buscarlo, en uno de los personajes más fotografiados de la noche. Y los tocados siguieron puestos el resto de la fiesta.

Invitada eligiendo flores en la estación de floristas que montaban tocados al momento
El Sombrerero Loco entre los invitados en los jardines de Miravalle

Los tocados de flores y el Sombrerero Loco, en el Jardín del Atrio.

Parada 6 · Jardín de La Pradera

La Pradera: «El Jardín de la Reina Roja»

«Pintemos las rosas de rojo», anunciaba el cartel del jardín de La Pradera. Rosas rojas en cada rincón, un cartel clavado en un pino que avisaba «¡Que le corten la cabeza!» y la Reina en personaje, entre los invitados.

La tercera pieza llegaba servida. El plano retaba a conseguir una rosa roja «sin que te descubra», pero en el jardín eran los camareros quienes la entregaban en mano, con un esférico de lichi y rosas encima: se tomaba el bocado y la flor se quedaba con el invitado. Con la llave, el naipe y la rosa reunidos, solo faltaba la última parada.

Espacio
Jardín de La Pradera
Personaje
La Reina Roja
Objeto
Una rosa roja, servida con el cóctel
Bocado
Una rosa para la Reina: esférico de lichi y rosas
La Reina Roja, en personaje, en el jardín de La Pradera junto a los invitados
Cartel con el texto «¡Que le corten la cabeza!» clavado en un pino del jardín
Entrega de rosas rojas en jarrón de cristal a los invitados

La Reina, su advertencia y el tercer objeto del recorrido.

Parada 7 · Salón de La Pradera

La Pradera: «El Bosque Encantado»

El recorrido terminaba en el gran salón de La Pradera, transformado por una noche en El Bosque Encantado. El cartel de bienvenida lo anunciaba sin rodeos: «Aquí termina el viaje. Aquí empieza la celebración». Después de recorrer la finca, la historia llegaba a su último capítulo.

Solo quedaba una última misión. Presentar la llave, el naipe y la rosa para acceder a la fiesta final. Después, depositar el ticket en la urna y esperar el sorteo de un viaje a Oporto. El resto ya no necesitaba instrucciones: cóctel, música en directo, DJ y todos los personajes reunidos sobre un gran tablero de ajedrez que cerraba la historia tal y como había empezado.

Espacio
La Pradera · hasta 1.000 de pie, 700 sentados
Entrada
Presentar la llave, el naipe y la rosa
Sorteo
Ticket en la urna · un viaje a Oporto
Música
Directo y DJ
El elenco de personajes de Alicia en el País de las Maravillas posando en el salón de La Pradera
Músico con guitarra actuando en directo en el salón de La Pradera
Momento del sorteo final en el escenario de La Pradera
Invitada con un tocado de flores durante la fiesta

El elenco al completo, la música en directo y el sorteo del viaje. Y los tocados del jardín, todavía puestos.

La cocina

¿Cómo se cuenta un cuento con la gastronomía?

En La Noche de las Maravillas, la gastronomía no acompañaba la historia: la contaba. Cada elaboración llevaba el nombre de un capítulo, y la minuta se leía como si fuera el índice de un libro. El recorrido gastronómico reunía 36 elaboraciones entre estaciones, bocados y postres, repartidas por toda la finca. Esta fue la historia contada plato a plato.

La minuta de la noche

La Galería La Madriguera del Conejo Blanco

  • Eat meMacaron de foie y manzana

El Atrio La Fiesta del Té del Sombrerero Loco

  • Entrepanes y MaravillasEstación de entrepanes con showcooking: bikini trufado de cecina y queso brie, y mollete con queso comté y salsa tatemada

La Pradera El Jardín de la Reina Roja

  • Una rosa para la ReinaEsférico de lichi y rosas

El Bosque Encantado La fiesta final

  • Tartar para locosEstación de steak tartar con showcooking
  • A través del atúnEstación de atún con raspado en directo y su ventresca con showcooking
  • La taza del SombrereroCappuccino de boletus y trufa
  • La rosa que no debía ser blancaTartaleta de bacalao con rosa de piquillo
  • Taco RisónTaco de gamba blanca y aguacate
  • El Jardín de las Flores ComestiblesTomate ahumado lacado en mil flores
  • El bombón de la orugaBombón de foie, manzana y anguila
  • La rama del Bosque EncantadoRama de boletus y flores
  • No estamos todos locosGelé de ratatouille sobre galleta de parmesano
  • La gilda de la Reina de CorazonesGilda de salmón y velo picante
  • A través del espejoMousse de Idiazábal y pistacho tierno
  • Merluza del mar de las MaravillasMerluza saté y microensalada
  • El sándwich de la sonrisaBikini meloso de ternera y tártara al curry
  • La croqueta que se hizo giganteCroqueta de jamón a la carbonara
  • Alicia RobuchonLangostino al Robuchon
  • Wonder ravioliRavioli al vapor de carrillera al vino tinto y jengibre
  • Humpty DumptyDentro de un huevo, guiso amontillado de setas

Dulce Locura Un viaje de bocado en bocado

Mini financier · Cheese brûlée · Mini lemon pie · Mini brownie noir · Mini tarta de pistacho · Labios rojos · Macaron chocolate · Trufas cubo chocolate · Trufa cubo frambuesa · Trufa cubo praliné · Mini vaso apple pie · Mini vaso tout chocolat · Mini tartaleta exótica · Mini tartaleta frambuesa · Rice rocks · Palmerita doble choc · Mini tartaleta tiramisú

Mesa de dulces Dulce Locura con trufas, labios rojos y piezas de ajedrez gigantes
Bocados servidos sobre un plato de musgo y pétalos de rosa
Bocados servidos en cuencos sobre una bandeja decorada como un naipe
Bocados servidos en cáscaras de huevo sobre una huevera
Bandeja de mini sándwiches servida por un camarero
Bocados de atún servidos sobre hielo

Pase de bocados en el salón y la mesa Dulce Locura, montada entre piezas de ajedrez.

«Dulce Locura» cerró la noche entre piezas de ajedrez a tamaño real, poniendo el broche final a un recorrido que había comenzado horas antes. La historia terminaba, pero la idea permanecía: cuando la gastronomía también forma parte del relato, el evento se recuerda mucho después del último bocado. Las cuatro propuestas gastronómicas de Grupo Life Gourmet pueden adaptarse a cualquier celebración y descubrirse en nuestro catering.

Lo que no se ve

¿Qué hay detrás de una noche así?

Mientras los invitados recorrían la historia, había otra que transcurría sin verse. En cocina, cada rama de boletus, cada flor y cada plato con musgo y pétalos se montaban uno a uno antes de salir a sala. Nada llegaba por casualidad al lugar donde debía aparecer.

Fuera de cocina ocurría lo mismo. Actores, floristas, músicos, técnicos, impresión de mapas y cartas, montaje, servicio y coordinación trabajaban como un solo equipo para que todo pareciera sencillo. Esa es, probablemente, la parte menos visible de un evento y también la más importante.

Cocinera emplatando bocados en la cocina de Miravalle
Preparación de las ramas del Bosque Encantado en cocina
Plato de musgo, hojas y pétalos preparado en cocina antes del pase

El montaje de los bocados, en la cocina de la finca.

Galería

La noche, en fotos

Pulsa cualquier imagen para verla a tamaño completo.

Invitados llegando a los jardines de Miravalle al atardecer
Cartel de dirección «Sigue al Conejo Blanco»
Invitadas consultando el mapa ilustrado del recorrido
Bolsa de bienvenida y chistera sobre una mesa
Lámparas de cristal colgadas de los árboles del jardín
Cartel de El Atrio, la fiesta del té del Sombrerero Loco
Frutos rojos en la estación de té
Taza de té dorada sobre mantel de toile rosa
Copa de cristal rosa sobre la mesa de El Atrio
Invitada haciéndose un selfie con el Sombrerero Loco
Invitados bajo las lámparas de cristal del jardín
Cartel de La Pradera entre rosas rojas
Cartel «¿O era por allí?» entre setos
Actor vestido de rosa gigante en el jardín de la Reina Roja
Equipo de sala con las rosas para los invitados
Invitados con su rosa roja en el jardín
Rosas rojas en jarrones de cristal
Cartel de entrada a El Bosque Encantado
Carta impresa de La Noche de las Maravillas
Servilleta con el logotipo de Miravalle
Concierto en directo en el salón de La Pradera
Presentación en el escenario de La Pradera
Elenco de personajes con parte del equipo en La Pradera
Petit fours en la mesa de dulces
Macarons de chocolate
Tartaletas sobre bandeja de cristal con pétalos
Croquetas recién hechas en cocina
Chef preparando bocados en la cocina
Para tu empresa

¿Qué puede llevarse tu empresa de esta noche?

No se trata de copiar un cuento. Se trata de construir una historia. Cuando un evento tiene un hilo conductor, cada decisión deja de ser independiente y empieza a formar parte de una misma experiencia. Eso es lo que los invitados recuerdan cuando vuelven a casa.

  1. 01

    Empieza por una historia

    No tiene que ser un cuento. Puede ser un libro, una película, una época o incluso un valor de tu marca. Si necesitas explicarla, probablemente todavía no sea la adecuada.

  2. 02

    Convierte el espacio en un recorrido

    Cada espacio puede ser un capítulo distinto. Cambiar de escenario mantiene el interés, marca el ritmo y hace que el evento avance de forma natural.

  3. 03

    Dale una misión al invitado

    Una pequeña dinámica basta para que la gente se mueva, converse y participe. El mejor networking casi nunca se fuerza.

  4. 04

    Que la gastronomía también cuente

    Los nombres de los platos, la puesta en escena o el servicio pueden formar parte de la historia. Cuando el menú también narra, la experiencia gana coherencia.

  5. 05

    Crea anfitriones, no figurantes

    Los personajes no están solo para decorar. Reciben, orientan, generan conversación y ayudan a que el relato siga avanzando.

  6. 06

    Diseña un buen final

    Todo recorrido necesita un desenlace. Un brindis, un reconocimiento o una sorpresa ayudan a reunir de nuevo a todos y hacen que la experiencia termine con un recuerdo compartido.

¿Y si la próxima historia fuera la de tu empresa?

La Noche de las Maravillas nació para presentar una finca, pero el método puede adaptarse a cualquier evento corporativo. No se trata de repetir un cuento, sino de construir una experiencia propia que hable de vuestra marca, reúna a vuestro equipo y deje un recuerdo duradero.

Las cenas de Navidad son el mejor momento para hacerlo. En diciembre todos los equipos celebran, pero muy pocos recuerdan dónde estuvieron unas semanas después. Una historia bien construida marca la diferencia.

En Miravalle podemos adaptarla al formato que necesitéis:

  • Tres espacios cubiertos, preparados para eventos de distintos tamaños y configuraciones: La Pradera admite 700 personas sentadas y 1.000 en cóctel, El Atrio 270 y 420, y La Galería 220 y 380.
  • Cocina propia de Grupo Life Gourmet, con propuestas gastronómicas personalizadas.
  • Producción integral, desde la ambientación y la música hasta los actores o la producción técnica.
  • A solo 35 minutos de Madrid, con aparcamiento dentro de la finca.

Si este año queréis que vuestra cena de Navidad sea algo más que una cena, estaremos encantados de empezar a imaginarla con vosotros. Todos los formatos y aforos están en eventos de empresa en Miravalle.

Navidad 2026

¿Y si este año vuestra cena también contara una historia?

Cuéntanos cuántos sois, qué os gustaría celebrar y cuándo queréis hacerlo. Diseñaremos una propuesta gastronómica y una experiencia pensadas para que vuestro equipo recuerde esa noche mucho después de que termine.

Respuesta en menos de 48 horas laborables. ¿Prefieres verla antes? Agenda una visita a la finca.

Preguntas frecuentes sobre cenas de Navidad de empresa en Miravalle

  • Las cenas y galas de empresa se plantean para grupos de 100 a 800 comensales. Por espacios, La Pradera admite 700 personas sentadas y 1.000 en cóctel, El Atrio 270 sentadas y 420 de pie, y La Galería 220 sentadas y 380 de pie.

  • Miravalle está en la Ctra. de La Coruña (N-6), km 44, en Guadarrama: a 35 minutos del centro de Madrid por la A-6, salida 42. Dentro de la finca hay 340 plazas de aparcamiento gratuito.

  • Sí. Lo que se traslada es el método: una historia como hilo conductor, un recorrido por los espacios de la finca, una pequeña misión para los invitados, una gastronomía con guion y un final que reúna a todos. La historia la elegimos con vosotros: un libro, una película, una época o un valor de vuestra marca.

  • La cocina es de Grupo Life Gourmet, que gestiona la finca: cuatro líneas gastronómicas y menús personalizados para cada evento, con producción propia.

  • Nada. Los tres espacios de la finca están cubiertos, así que la cena y la fiesta no dependen del tiempo.

  • Respondemos en menos de 48 horas laborables desde que recibimos la solicitud.

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Sobre la autoría Equipo Miravalle

Artículos firmados por el equipo de la finca: cocina, coordinación de eventos y dirección. Lo que cuenta cada pieza pasa primero por las manos de quien lo vive cada día.

Eventos de empresa

Tu próximo evento, contado como una historia

Cena de Navidad, aniversario, convención o lanzamiento. Vosotros nos contáis qué queréis conseguir. Nosotros diseñamos una experiencia donde el espacio, la gastronomía y cada detalle trabajan en la misma dirección.